Street Fighter. Pocas palabras han significado más para tanta gente en el mundo de los videojuegos. Salir del colegio con el bolsillo tintineante repleto de monedas para gastar en una recreativa era, para muchos, la absoluta felicidad; y la máquina de Street Fighter solía ser la reina de los salones.
Street Fighter IV supone el salto a la nueva generación de un auténtico clasicazo; pero manteniendo en todo momento un respeto exquisito por las fórmulas, tics y componentes estilísticos que hicieron de su segunda entrega un fenómeno inconmensurable.
¿Como nos enteramos?
Capcom puso una cuenta atrás hace unos días, en lo que se preveía podría ser un anuncio importante. Hoy por fín hemos podido saber la grata sorpresa que nos tenían preparados, que es ni mas ni menos que la vuelta de la mítica franquicía de lucha.
Street Fighter 4 será el retorno de una de las sagas mas famosas de los videojuegos. En 2008 veremos el resultado.
Avance
El Tiempo lo Destruye Todo
En octubre de este año 2007 se hacía público el primer trailer de Street Fighter IV, y con éste se realizaba una inmejorable presentación de un juego del que, hasta entonces, no se sabía nada de forma oficial.
La red estaba ya abundantemente poblada de rumores sobre una futura entrega de Street Fighter, pero Capcom optó por la mejor decisión a la hora de mostrar por primera vez el producto. Un salvaje teaser nos mostraba a Ken y a Ryu peleando en un imposible entorno convenientemente vacíado, que simbolizaba de manera inmejorable la relevancia especial de los personajes.
Lo cierto es que el estilo del video es fascinante y cautivador, y su frenética realización al más puro estilo video clip mostraba bien a las claras las intenciones de Capcom con respecto a la serie de combate; es decir adaptar ciertos aspectos a la denominada Next-Gen, conservando siempre el núcleo jugable de la segunda entrega.
Más de 15 años han pasado desde que saliera a la venta Street Fighter II, que es sin lugar a dudas el episodio de la saga que más se cita cuando uno se refiere a ésta, y su legado todavía sigue tremendamente presente en las oficinas de Capcom.
Desde la salida de este reverenciado videojuego la franquicia ha atravesado momentos dispares. Innumerables versiones de Street Fighter II plagaron el mercado a continuación; en 1997, por su parte, debutó Street Fighter III, resultando una correcta pero olvidable reformulación de la jugabilidad, que incluía como mayor novedad la presencia del parrying.
De nuevo un buen puñado de ediciones del mismo juego, Second Impact, Third Strike, conversiones para diferentes consolas… Productos menores hasta el anuncio de Super Street Fighter II Turbo HD Remix, una prometedora vuelta de tuerca en lo visual que prometía altas cotas de diversión pero que retraso tras retraso nos ha hecho perder su pista de manera alarmante.
Cuando la saga parecía tumbada e inerte por los estragos y los golpes bajos que propina el tiempo, se dibuja por fin la esperanza. Con 2008 a la vuelta de la esquina comienza a vislumbrarse en el horizonte Street Fighter IV, en una sorprendente decisión por parte de Capcom de devolver una de sus franquicias más preciadas a la primera plana de los videojuegos. ¿Qué promete? Adaptar su acabado gráfico a los estándares visuales de la actualidad, asumir un estilo visual muy cercano al cómic, y apostar por una jugabilidad virtualmente idéntica a la de la segunda parte, llenándola de matices y creando un híbrido entre perspectiva tridimensional y desarrollo bidimensional que se promete verdaderamente fascinante.
Olvidando el pasado
Lo que se pretende con Street Fighter IV es realmente ambicioso. Se trata de algún modo de olvidar el tercer capítulo de la saga y, en términos jugables, fingir su “no existencia”. El objetivo a lograr es sacar partido de todas las virtudes del adorado Street Fighter II, y adaptar su experiencia a las posibilidades del nuevo hardware del que se dispone en la actualidad.
El resultado obtenido es una jugabilidad totalmente basada en las dos dimensiones, dentro de un marco que emplea las tres. Esta difícil comunión entre dos filosofías tan distintas se logra manteniendo el cada vez más olvidado espíritu de los antiguos arcades que limita la experiencia jugable al básico pero terriblemente entretenido factor de oponer dos luchadores –izquierda y derecha-, y enfrentarlos sin opción de emplear la ausente profundidad del campo.
No obstante, y para momentos puntuales, la cámara en Street Fighter IV girará sobre si misma para ofrecernos panorámicas nuevas que sacarán partido del entorno 3D en el que, en realidad, está realizado el programa.
Es decir que, por ejemplo, cuando hagamos un combo espectacular la cámara rotará a nuestro alrededor, al más puro estilo del trailer que pudimos ver en octubre, para mostrarnos las acciones desde una nueva perspectiva.
Las repeticiones, por su parte, también optarán por aprovechar las tres dimensiones, y asimismo ofrecerán nuevos ángulos de las acciones más espectaculares.
El Rat Pack de Capcom
Según sostiene el magazín norteamericano Electronic Gaming Monthly los únicos cuatro personajes con los que, en principio, cuenta oficialmente Street Fighter IV son Ken, Ryu, Dhalsim y Chun-Li; pero lo cierto es que parece más que probable que contemos con el reparto al completo.
La idea de Street Fighter IV es la de recuperar al plantel completo de estrellas de su segunda entrega, y pasarlas todas por el prisma estético del nuevo episodio. De este cambio en lo visual se deriva el aspecto mucho más musculado y brutal de todos los personajes.
Lejos de las estilizadas figuras de las anteriores entregas de la saga, los nuevos diseñadores y grafistas han apostado por reducir su tamaño en cuanto a estatura y, sin embargo, aumentar exponencialmente su musculatura y la distancia entre sus hombros.
Por lo tanto los 12 caracteres de Street Fighter II estarán presentes; aunque todavía desconocemos si lo estarán los cuatro más que se incorporaron en Super Street Fighter II –Cammy, T. Hawk, Dee Jay y Fei Long.
Por último debemos señalar que los personajes seleccionables no se limitarán a éstos, si no que se añadirán nuevos caracteres. Se baraja la posibilidad de incorporar luchadores de la tercera entrega, y también se trabaja en la creación de otros inéditos.
A bailar!
Hay muchas novedades una vez saltamos a los peculiares e improvisados rings de Street Fighter IV.
La referencia, de nuevo, vuelve a ser Street Fighter II. En este cuarto episodio se fulmina el sistema de Parrying que apareció en la tercera entrega, y se opta por tácticas ofensivas con fuerte predominancia sobre las defensivas.
Por si fuera poco el ritmo y la velocidad de juego es sensiblemente más rápido, lo que contribuye a lograr una jugabilidad más salvaje y directa.
De todas formas también hay importantes incorporaciones. Cuando recibamos el suficiente daño de forma consecutiva una barra energética se rellenará y nos permitirá liberar una suerte de poderoso ataque; esto nos habilitará para llevar a cabo espectaculares golpeos cuando estemos arrinconados, y dará drásticos y sorprendentes giros a la experiencia de las partidas.
Con respecto a los escenarios poco sabemos del número con el que nos encontraremos, pero ya empezamos a vislumbrar la importancia que en realidad tendrán.
Street Fighter IV va a suponer el máximo exponente de toda la saga en cuanto a interacción con el entorno. Los paisajes no se limitarán a ser meros convidados de piedra que asisten mudos a nuestras peleas, en este nuevo título de las series se está trabajando mucho en enmarcar los combates en entornos vivos y cambiantes.
De este modo habrá objetos móviles y destructibles que reaccionarán a nuestras caídas, a las hondas expansivas de nuestros ataques y que se moverán alterando el mapeado de la partida y modificando con él la forma de jugar.
Por último una de las principales novedades de Street Fighter IV, y por ende una de las más ansiadas, es la presencia del juego online. Cuesta trabajo imaginarse un lanzamiento de lucha que a estas alturas no ofrezca la posibilidad de disputar partidas contra gente de todo el mundo.
Esperemos que con el nuevo título queden atrás los problemas de, por ejemplo, Hyper Fighting, que se veía seriamente enturbiado por un lag totalmente imperdonable.