Para Activision este es el título más ambicioso de sus lanzamientos para este año. Y no es porque se trate de la franquicia más rentable que existe, ni porque se trate del primer juego dentro de ella que aproveche al máximo las capacidades de la next-gen. Es, ni más ni menos y tal como sus propios creadores indican, el videojuego más ambicioso que se ha hecho nunca con el nombre de Star Wars. Y teniendo en cuenta que LucasArts tiene en su haber nombres como X-Wing, Republic Commando o la saga Rogue Squadron, por citar un par de ejemplos, es decir mucho.

Así que para conocer al dedillo lo que nos ofrecerá este Star Wars: El poder de la fuerza –rebautizado siguiendo la tendencia de localizar los nombres a nuestro territorio- fuimos hasta el céntrico Hotel Puerta de América de Madrid. Como no podría ser de otra manera, una sala muy oscura presidida por un Stormtrooper imperial nos dio la bienvenida. Allí, Adam Kahn, productor del proyecto, contestó a nuestras preguntas mientras nos poníamos a los mandos de todas las versiones: 360 y PS3, las más ambiciosas tecnológicamente; Wii, con el control añorado por todo fan de la saga, un modo exclusivo y compartiendo motor gráfico con PS2; PSP, con secuencias jugables de la trilogía original; y Nintendo DS, con el stylus como protagonista.
La ocasión, como ya apuntó Adam Kahn en un principio, no es para menos. Para el desarrollador, el ocio interactivo es en el que más proyección puede tener este capítulo que unirá ambas trilogías argumentalmente. A esto se debe, según él mismo,
“el crecimiento exponencial que está teniendo el sector en el mercado; ya ha superado tanto al cine como a la venta en DVD, y está en vistas de hacerlo aún más, así que vimos era la mejor manera de llegar a un mayor sector de público”. No es por tanto una trama baladí, que reviva momentos clásicos o simplemente profundice en historias secundarias. La participación de Lucasfilm e Industrial Light and Magic, estudios parte del universo Lucas, dan buena prueba de la inversión que se está haciendo.
El propio George Lucas ha mantenido un rol activo en el proyecto, aportando continuo feedback a la desarrolladora. Como Kahn nos comenta:
“todo lo que obtuvimos de él fue muy positivo: mantuvimos ese espíritu dramático con toques cómicos –en las películas representado por C3PO y en el juego por Proxy, un robot con el que nuestro protagonista contará- típico de la serie, ahondamos en ciertos momentos cruciales para el desarrollo del Episodio IV, como la formación de la rebelión… creo sinceramente que hemos conseguido un producto digno del nombre que tiene”. De hecho, tal es el trato recibido por parte de la compañía que ya se ha planificado toda una línea de merchandising incluyendo figuras de acción, sables láser y hasta juegos de rol.
La historia, como ya se conoce, comienza con Darth Vader acabando con los resquicios jedis esparcidos por la galaxia. En dicha misión, después de finiquitar al objetivo, verá que su hijo desprende una enorme cantidad de energía. Tal es su poder que decide adoptarlo como discípulo para poder llevar a cabo una conspiración en contra del propio emperador a la vez que asienta el dominio del Imperio en la galaxia. Mientras que no conocemos más detalles de la historia, según Kahn las cinemáticas superan, en total, la hora de duración.
Poderío tecnológico
Las versiones de PS3 y 360 fueron las primeras que tuvimos el placer de ver. En ellas, su mayor atractivo se concentra en lo que es una fusión de motores gráficos muy interesante, con nombres Digital Mollecular Matter, Euphoria y Havok. De estos dos últimos tenemos buena cuenta de su calidad a la hora de recrear GTA IV, pero DMM es inédito. Aunque seguro que dará mucho que hablar.
El Poder de la Fuerza está estructurado como un juego puramente lineal. Con un enfoque de acción con toques de aventura y plataformas, el aprendiz secreto tendrá en su mano toda la potencia del lado oscuro. Y con eso queremos decir que habrá sable láser, los clásicos rayos, y enormes ondas expansivas. Pero lo más interesante, quizás, es el hecho de que por primera vez se nos presenta un entorno destructible de verdad; algo que podemos hacer mediante nuestras acciones, “natural”, y que eleva sus posibilidades a la máxima expresión.

Para comprobarlo, Kahn nos propuso visitar el nivel del tutorial, con un Darth Vader temido tanto por sus enemigos como por sus subalternos a partes iguales. En él, visitamos el planeta de Kashyyyk para completar el encargo ya mencionado mientras se describían las virtudes del motor DMM. Como ya muchos sabrán, éste se encarga de hacer reaccionar a los objetos según con qué material choquen para que su comportamiento sea lo más realista posible. Por ejemplo, al lanzar a un Stormtrooper contra un árbol, no se rompía lo suficiente, pero sí que se dañaba su corteza de forma muy creíble. Ni que decir tiene que el lanzar nuestra fuerza en todo el terreno provocará el aspaviento de más de uno, acabando incluso con bosques enteros. También pudimos ver, más adelante, cómo hace mella en superficies metálicas: lo más interesante de esto es que no es una acción programada previamente, sino que el efecto es aleatorio; esto es, imprevisible. Aún así, las carencias de tan ambicioso enfoque se notaron de inmediato: mantener en pantalla una decena de árboles caídos y, además, hacerlos realistas físicamente, provoca problemas jugables irresolubles. Así que se ha optado por solucionarlo haciendo desaparecer lo destruido a los pocos segundos o si entramos en contacto con ellos, perdiendo parte de su espectacularidad.

Euphoria y Havok, como decíamos, ya sabemos que son una combinación ganadora. Ayudan a recrear una inteligencia artificial y una física que proporcione un instinto de supervivencia al enemigo. Es decir, que si se sienten en peligro al levantarles con la Fuerza, buscarán agarrarse a lo primero que vean o simplemente a patalear como posesos. También ayuda a que la temida física del muñeco de trapo se vea reducida a su mínima expresión, lo cual es de agradecer. Eso sí, la presencia de cualquier tipo de sustancia hemoglobínica o de amputaciones es casi nula, de forma que el producto se ajuste al máximo rango de edades posible.
La banda sonora no contará con la presencia de John Williams, como muchos esperábamos, pero después de oír una selección de temas con los que contará el título, su legado se nota constantemente.
“John Williams es un compositor increíble”, dice Kahn,
“porque crea una melodía para cada personaje de manera que podrías, sólo por la música, determinar quién es el protagonista de cada escena. Para este juego hemos mezclado una hora de composición original y la hemos mezclado con temas clásicos de las trilogías. De hecho, conforme vamos avanzando argumentalmente, la presencia de sonidos reconocibles se hace más y más patente, dándonos a entender que nos estamos acercando al momento crucial que enlazará con el Episodio IV”.
Aquí es imprescindible remarcar que El Poder de la Fuerza no es la experiencia definitiva con un sable láser. Moviendo el mando, como ya hemos hecho controlando a Link, la espada ejecutará un ataque dependiendo en qué dirección lo hagamos. No existe un control total, pero sí que percibe la horizontalidad y la verticalidad, de forma que al menos nos da la sensación de un control mayor sobre el personaje. Girando el mando noventa grados, el aprendiz se pondrá en postura defensiva, mientras que con B saltará y con A realizará movimientos rápidos o lanzará el sable láser. El nunchaco, por su lado, se utilizará para el uso de la Fuerza: con C lanzaremos rayos, mientras que con Z podremos mover los objetos combinándolo con el mismo stick. A la hora de hacer combos, como, por ejemplo, saltar y hacer un movimiento seco vertical con el mando de Wii, lanzar rayos y ondas de Fuerza o mezclar todo esto con el sable láser, el resultado no podría ser más intuitivo y divertido sin dejar a un lado la complejidad, que tenerla, la tiene.

Sobre el apartado técnico, aquí no tenemos tan ambiciosos motores gráficos, pero se ha puesto un ahínco desmesurado en dar esa misma sensación a la hora de interaccionar con el entorno. Aunque el efecto no es tan espectacular, podemos seguir lanzando partes del escenario a nuestros enemigos además de romper ciertos elementos como columnas, cristales o puertas.
Las misiones exclusivas, lejos de ser un mero relleno, ahondan en localizaciones muy interesantes para los fans más acérrimos de la saga. Por ejemplo, en nuestro periplo pudimos acceder al antiguo templo Jedi, en ruinas por las Guerras Clon, aunque con una fuerte guardia imperial custodiándolo. Durante nuestro paseo Kahn nos contó que el aprendiz tendrá que pasar por las doce pruebas del templo Jedi, haciendo frente a espectros de antiguos maestros de la orden para demostrar su poder.

La otra gran novedad es el Modo Duelo, una forma de batalla para dos jugadores que quieran medir su habilidad. Es de notar que habrá hasta 35 personajes para desbloquear, cada uno con características propias, incluyendo a muchos clásicos como Luke Skywalker, el Conde Dooku, Obi-Wan o Yoda, por nombrar algunos. Las luchas, que se librarán en hasta nueve escenarios, mantendrán el espíritu de las batallas en el título en un resultado de lo más frenético tal y como hemos podido comprobar. El gran pero en este aspecto es la ausencia de batallas online vía Wi-Fi, algo que sin duda mermará su potencial lúdico.